¿Me leés? ¿Sabés leer? ¿O quedaste suspendida en ese puro pensamiento que no llegó a conocer de palabras?
¿Me sentís, entonces? ¿Sabés cuando canto una canción pensando en vos? No quiero traerte en recuerdos cuando no puedo darte la mejor de mis energías...
Yo quiero tu llanto, ese que solo una vez oí... Y tu mano apenas rodeando mi dedo... Y tus ojos grandes, redondos, brillando de tanta pureza, mirando andá a saber qué...
No te dí mi calor apenas llegaste, ni te regalé mis latidos para tu tranquilidad. No pude mostrarte las cosas bellas que existen en este mundo, esas que poca gente ve. Intenté llevarte primavera en suspiros, pequeños soplos de viento...
Castaña suavidad... ¿qué será de vos? Todavía tengo tu piel, tu olor, tu fuerza en mi manos y tu dolor en mi todo. Te tengo en la tierra, en el sol, en la Pacha toda.
La pata alta de la mesa.
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